
Las primeras citas tienen algo especial. También tienen algo de nervios. Elegir el sitio adecuado puede marcar la diferencia entre una conversación que fluye durante horas o esos silencios incómodos que parecen eternos.
Si estás buscando sitios para una primera cita en Madrid, la buena noticia es que la ciudad lo pone fácil. No hace falta gastarse una fortuna ni preparar un plan imposible: basta con combinar un paseo, un buen sitio para comer o tomar algo y un final que deje con ganas de repetir.
Aquí tienes una idea de plan que nunca falla:
Primera parada: un paseo para romper el hielo. Antes de sentarse frente a frente, lo mejor es caminar. Pasear hace que la conversación salga mucho más natural y evita esa sensación de «entrevista» que a veces tienen las primeras citas.
Puedes recorrer El Retiro, perderte por Madrid Río, pasear por La Latina o simplemente caminar por el barrio de Chamberí, uno de los más agradables para descubrir cafeterías, plazas y calles con encanto. Lo mejor es que todos estos planes son completamente gratuitos y permiten conocerse sin prisas.
Segunda parada: unas cañas en una terraza. Cuando ya habéis hablado un rato, llega el momento de sentarse y disfrutar de un buen aperitivo, una comida o una cena.
En La Bientirada creemos que las mejores conversaciones empiezan alrededor de una mesa. Da igual si sois más de compartir unas croquetas y una tortilla recién hecha, pedir varias raciones para probar un poco de todo o brindar con unas cañas bien frías: lo importante es que el ambiente acompañe.
Nuestros locales tienen rincones perfectos para una primera cita. Si buscas un ambiente tranquilo, puedes elegir una mesa en el interior de La Bientirada de Vergara. Si prefieres aprovechar el buen tiempo, nuestras terrazas son ideales para alargar la conversación sin mirar el reloj, como en La Bientirada de Berlín o la de Quevedo. O también, si te apetece un ambiente más concurrido y lleno de vida, La Bientirada Santa Engracia es tu sitio.
Y, si la cita va especialmente bien, siempre hay sitio para pedir ese postre «para compartir»… aunque luego cada uno quiera su cucharada.
Después de comer… Madrid sigue teniendo mucho que ofrecer. Una buena primera cita no tiene por qué terminar cuando llega la cuenta.
Muy cerca encontrarás planes gratuitos para seguir disfrutando del día: descubrir alguna exposición temporal con entrada libre, pasear por el Templo de Debod al atardecer, recorrer el Madrid de los Austrias o sentarte en una plaza simplemente a seguir hablando.
Al final, las mejores citas suelen ser las que no tienen prisa por acabar.